-¿Qué es lo que tiene Rocío? –preguntó Joaco angustiado.
-Tiene asma crónica y tiene un pequeño problema en el corazón –respondió el
doctor aún mirando la hoja de exámenes- lo que menos tiene que pasar son
angustia, si ella pasa por alguna podría darle taquicardias fuertes y sufrir
angustias extremadamente fuertes.
-¿Tendrá tratamiento para eso?- preguntó ahora Caro.
-Lo más probable es que sí, pero la estaremos llamando, quedará en lista de espera –dijo, anotando unas cosas en una hoja
-Esta bien – comentaron los dos a unisono
-¿Tendrá tratamiento para eso?- preguntó ahora Caro.
-Lo más probable es que sí, pero la estaremos llamando, quedará en lista de espera –dijo, anotando unas cosas en una hoja
-Esta bien – comentaron los dos a unisono
***
-¿Tú crees que sea algo grave? –preguntó Caro a Joaco
mientras caminaban por la vereda con sus manos entrelazadas
-No, lo creo… además se ve muy sana –comentó él
-Si, pero esas enfermedades son muy silenciosas –hizo una leve pausa- en cualquier momento puede ocurrirle
-No pienses en eso mujer –bufó Joaco soltando su mano para pasar su brazo por los hombros de Caro
-Esta bien… mejor pensemos en otra cosa – suspiró- ¿qué te parece contratar una empleada? –preguntó
-¿Empleada? ¿Para qué?
-Joaco, sabes que yo no estudie por gusto- reclamó Caro- quiero empezar a trabajar.
-¿Para qué quieres trabajar si yo trabajo?- comentó Joaco
-Por lo mismo, porque yo no quiero ser una mantenida toda mi vida- bufó Caro- quiero sentirme productiva en lo que mas me gusta hacer.
-Caro- hizo una pausa y luego suspiró, lo había convencido- está bien, se hará como tu digas, pero yo no estaré buscando empleadas- advirtió.
-Claro que no- decía Caro mientras daba suaves besos en el rostro de Joaco- yo me encargaré de eso- lo besó- te amo mi amor.
-Yo más hermosa.
-No, lo creo… además se ve muy sana –comentó él
-Si, pero esas enfermedades son muy silenciosas –hizo una leve pausa- en cualquier momento puede ocurrirle
-No pienses en eso mujer –bufó Joaco soltando su mano para pasar su brazo por los hombros de Caro
-Esta bien… mejor pensemos en otra cosa – suspiró- ¿qué te parece contratar una empleada? –preguntó
-¿Empleada? ¿Para qué?
-Joaco, sabes que yo no estudie por gusto- reclamó Caro- quiero empezar a trabajar.
-¿Para qué quieres trabajar si yo trabajo?- comentó Joaco
-Por lo mismo, porque yo no quiero ser una mantenida toda mi vida- bufó Caro- quiero sentirme productiva en lo que mas me gusta hacer.
-Caro- hizo una pausa y luego suspiró, lo había convencido- está bien, se hará como tu digas, pero yo no estaré buscando empleadas- advirtió.
-Claro que no- decía Caro mientras daba suaves besos en el rostro de Joaco- yo me encargaré de eso- lo besó- te amo mi amor.
-Yo más hermosa.
Caminaron por unos minutos más hasta llegar al jardín de
Vale, donde solo entro Caro mientras Joaco la esperaba afuera. Pensaba en lo
fácil que ella lo convencía en todo, ¿era normal eso? Rió para sus adentros al
notar como aquella mujer lo había cambiado, pero lo amaba y de eso no había
duda alguna.
-Ya estoy, vamos- interrumpió Caro llegando a su lado- nos
separamos a las afueras de tu trabajo, después iré al supermercado por cosas de
la casa.
-¿Podrás con las bolsas o necesites que te ayude?- preguntó Joaco, siempre preocupándose por ella.
-Puedo sola hermoso, no hace falta- dijo Caro- también dejaré un anuncio en el diario de… “Se necesita empleada” – hizo expresiones con sus manos formando un título.
-Está bien- sonrió.
-¿Podrás con las bolsas o necesites que te ayude?- preguntó Joaco, siempre preocupándose por ella.
-Puedo sola hermoso, no hace falta- dijo Caro- también dejaré un anuncio en el diario de… “Se necesita empleada” – hizo expresiones con sus manos formando un título.
-Está bien- sonrió.
Justo a las afueras del trabajo de Joaco se despidieron
durante 10 minutos, parecían dos adolescentes enamorado, pero nadie sabía que
ya eran adultos y con una hija.